mercoledì 1 giugno 2011

Del infierno al paraíso en dos semanas. Pasando por el purgatorio mexicano...

Caracas, México DF y Miami. En dos semanas he pasado por una de las ciudades más peligrosas del mundo (en el ranking sale en el tercer lugar), por México DF, ciudad de grande contrastes y ahora en Miami...riqueza, coches de lujo (mucho lujo), calles limpias, gente guapa,  bien vestida y muy cuidada. El paraíso de los millonarios. El escaparate de las apariencias. La imagen más tangible de lo superfluo y artificial. Icono del poder del dinero.

Eso sí, la escena más desagradable de estas ultimas dos semanas, la he visto anoche, a la salida del Delano (hotel, bar, discoteca con jardín y piscina iluminada, frecuentado por lo mejorcito de la ciudad). Una chica negra (muy alta, bien vestida), es llevada a la fuerza fuera del local. En la calle. Los que la empujan son los "seguratas" del sitio, los "puertas". Ella empieza a insultarles con los típicos "mother-fucker", etc., pero ellos ni se inmutan, hasta que la chica decide escupir al de seguridad con bastante desprecio. Él pierde los papeles, la empuja, con violencia, contra el coche aparcado en la puerta (uno de esos cochazos que son como muros de dos metros de acero). Luego se lanza sobre ella y la "reduce" al suelo sin pensárselo dos veces. Con una rodilla en su espalda le pone esposas mientras sus compañeros llaman a la policía. La actitud de la chica, cara al suelo, cambia de repente: pide disculpas. Que la perdonen. Que lo siente mucho. Que, por favor, no llamen a la poli. Que puede pagarles (les ofreces 20 dólares...a mi me parece poco, señorita). De hecho, cuando nos vamos del lugar, la chica ya no está en el suelo. Me imagino que la habrán soltado. No volverá al Delano, estoy seguro.
Desde la ventanilla del avión, justo antes de aterrizar, leí "Bienvenidos a Estados Unidos", escrito en el césped cerca de la pista. En el aeropuerto internacional de Miami, también leí "All we need is love, love" ("necesitamos amor", en homenaje a la celebre canción de las cucarachas de Liverpool), escrito con letras que median metro y medio de alto, hechas con flores... 
¿En qué quedamos?

Nessun commento:

Posta un commento